Tijuana Eventos

Mié01182017

Última actualización01:18:40

La tierra prometida de Vromen: Criminal Correo electrónico
Escrito por Isabel Delgadillo, Viernes 29 de Julio de 2016 19:27   

Criminal la tierra prometida de Vromen

Tuve que dejar las palomitas, y mi encanto por ver a Michael Pitt (Funny games), de lado. Tenía que hacer memoria. En alguna parte había escuchado o leído el nombre de Jericho. En esos segundos de búsqueda, me quejé de una infinidad de cosas. De toda esa infinidad, sólo recuerdo la primera. Mi inútil, hasta ahora, habilidad de recordar rostros. De las demás cosas, no me acuerdo. La mente las oculta, las entierra en lo profundo, por temor a extraviarlas. A mí no me interesa perderlas. Sólo que no son importantes y se me olvidan. Al menos eso creía. Es increíble cómo puede cambiar el estatus de una cosa a súper importante. “¿Quién carajos dice súper?” No, Bill Pope.

 


Mientras Kevin Costner (Jericho), tomaba la camioneta de un par de jóvenes, sin decir agua va, lo recordé. Carlos Fuentes, lo había escrito en su novela “La voluntad y  la fortuna”. Uno de sus personajes se llamaba igual. Jericho fue un lugar, que se encontraba a la orilla del rio Jordán. Esta ciudad fue tomada por los israelitas, quienes eran dirigidos por Josué, el hijo de Moisés.

 

Este era el principio de la tierra prometida. Los israelís justificaban sus perturbadores y sanguinarios actos en nombre de dios. Igualito que Gary Oldman, sólo que él lo hacía  en nombre de los E.U. ¿Me estaba malviajando o este film era toda una metáfora Judeo-Cristiana? Malviaje, de seguro. Que el director del filme, Ariel Vromen, fuera israelí, seguramente, no tenía nada que ver.

“Criminal”, o mejor conocido en las marquesinas de la región como “Mente implacable”, nos cuenta la historia de Bill Pope (Ryan Rynolds), un agente de la CIA que muere en el cumplimiento de una importante misión. La muerte de Pope, no es el problema. A Gary Oldman, no le interesa. Lo importante es la información que se lleva a la tumba.

Este no es un impedimento para el séptimo arte. Así que homenajeando una vez más la conocidísima fórmula de las películas de acción, como Robocop, la mente de Pope es trasplantada al psicópata de Jericho (Kevin Costner), quien vagará por todo Londres en busca de una bolsa repleta de dinero. Y aunque el argumento parezca absurdo, no es broma. El reparto rescata la historia. Lo siento, Sr. Cook y Sr. Weisberg (Guionistas del film), pero es la verdad.

Después de ver a Kevin Costner cabecear al ritmo de “Late night”, ver a Gary Oldman estresarse, como en cada película en la que aparece, por estar rodeado de incompetentes, disfrutar de la escasa presencia de Tommy lee Jones y ver al atractivo Michael Pitt, puedo decir que valió la pena ver la película. Me entretuvo. Cumplió su cometido.

Esta película que nos recuerda la importancia de lo que se hace, y no de lo que se ha hecho en el pasado. No importa vivir bajo la vieja y efectiva ley del talión. Siempre habrá  oportunidad para redimirse. No por nada, Kevin Costner termina la primera escena diciendo: “Si me haces daño, yo te hago daño”. Una buena frase. Típica de una película de acción que promete mucha violencia justificada.

 


Share:Facebook!

Última actualización el Viernes 29 de Julio de 2016 19:28
 
Enterate sobre los anuncios de TjEventos