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Tijuana Loved, Loved, Loved Zoé Correo electrónico
Escrito por Laura Rodríguez, Martes 25 de Marzo de 2014 10:11   

Sólo hay algo mejor que un concierto con una de tus bandas favoritas: uno que tenga a más de una de tus bandas favoritas. El viernes pasado se dio esta feliz coincidencia ya que Vetusta Morla ha acompañado a Zoé, en esta gira. Ya pasaban de las 8:00 pm y las filas se veían larguísimas, pero fluidas, llenando la calle entre Macro Plaza y el Trompo.  Adentro, el público está por recibir a los teloneros, Reyno, quienes fueron ampliamente recomendados por Rodrigo (baterista de Zoé) en la rueda de prensa un día antes. Reyno forma parte del sello discográfico de la banda, “Discos Panorama”, y han sido los encargados de abrir la gira de Prográmaton.

Mientras esperamos el acceso puedo escucharlos, un sonido limpio y un ritmo upbeat invade el lugar, suenan bastante bien. Por desgracia no alcanzamos a verlos en el escenario, escuchamos que se despiden. Ya son las 9:15 y por fin podemos entrar. El lugar está lleno en el área VIP, la gente se amontona hacia el escenario y se escuchan los gritos: Vetusta Morla ya está sobre él.  Por estar bobeando para verlos, se me pierde la prensa y no me dejan entrar por un costado en la baranda. “Los días raros”  comienzan a escucharse. Todos un poco más barbones que el año pasado, vienen con toda la energía, inundan el lugar con su sonido y el escenario con su presencia. Me abro paso entre las personas para llegar al otro extremo del escenario, el clima es fresco, pero entre tanta gente cambia de un momento a otro y ahora todo es cálido y algo atropellado. Por fin puedo entrar a tomar fotos, uno pensaría que ser prensa es más glamoroso, pero no. Paso entre cables y bocinas, se puede sentir la vibración de la música a esa distancia, retumba por el cuerpo de los que están en las primeras filas. “Copenhague” es la siguiente canción, se escuchan las voces a coro entre el público. Es tiempo de salir y mientras lo hacemos, Pucho (vocalista) saluda y agradece la presencia de los asistentes. Como adelanto a su disco “La deriva” ( que se estrena en Abril 2014) empieza a sonar su más reciente sencillo “Golpe maestro”.  En la breve presentación de Vetusta pudimos escuchar “El hombre del saco”, “Maldita dulzura” y “Lo que te hace grande” entre otras.  Ya dando casi las 10 la banda se despide recordando sus 2 visitas anteriores a la ciudad, agradeciendo a Tijuana, Reyno y Zoé.

Las luces se opacan y un gran movimiento toma lugar en el escenario, el staff se moviliza y se ve gente yendo de un lado para otro. Finalmente todo está listo, tenues voces de coros celestiales se escuchan, la gente grita, un manto negro que cubría el escenario cae y descubre la escenografía. Las luces empiezan a encenderse, la gente se emociona. El escenario está compuesto por dos niveles, el segundo nivel por dos rectángulos, que son una especie de cajones huecos coronados por luces en la parte superior. Detrás de éstos hay dos pantallas enormes que transmiten imágenes cósmicas azuladas, enmarcadas con el arte del disco, que está basado en la geometría sagrada. Dentro de los cajones ya están Jesús y Rodrigo, acompañados de un par de músicos. Casi toda la banda está sobre el escenario Sergio y Ángel ocupan los costados abajo, Jesús apaga su cigarro y empieza a tocar el teclado, León entra, los gritos suben de volumen y “No hay dolor” da inicio al concierto. Todos cantan y miles de celulares se levantan en una reacción en cadena, todos quieren capturar el momento. “Dos mil trece” es el primer asomo de Prográmaton. León agradece brevemente a todos por estar y “10 a.m.” suena enseguida. “Fin de semana“ es la siguiente, seguida de “Últimos días” para después trasladarnos a la “Vía Láctea”.  “Sólo” es recibida con gritos y coros, “Dead” viene a poner a todos muy intensos repitiendo “siento, que me vo´a morir”, sólo para subir de tono con “Nada”. Mientras esto ocurre, debemos de salir unos momentos, verán, nuestro glamoroso trabajo como reporteros requiere que nos perdamos un poco del espectáculo, gajes del oficio. En lo que atravesamos el lugar una chica se nos acerca para comentarnos algo que tal vez ustedes no estén para saberlo, pero nosotros si estamos para contarlo, pues está molesta porque ha comprado un boleto en preferencial, y con el cambio del lugar del concierto, ha quedado en sección general. Seguro a alguno de ustedes les sucedió, nos pareció algo muy injusto y quizás el único “negrito en el arroz” del evento, que estuvo muy bien organizado en otros aspectos.

Ya por fin de vuelta en el audiorama nos reciben las notas de “Arrullo de estrellas” que pone muy meloso el ánimo entre los asistentes, y por lo tanto, lo más lógico era que “Miel” le siguiera. De pronto un loco detrás de mí comienza a gritar (si me estás leyendo amigo, lo siento, empezaste a gritar como loco, pero pues todos estamos un poco zafados en este mundo)  “¡Paula!, ¡Paula!”, a lo cual un coro se le une y de pronto ya todos están pidiendo la rola. Y como si quisieran darle un gancho al hígado a los que se llenaron de nostalgia con las otras dos canciones, León comienza a decir “A la siguiente canción ya la habíamos enterrado, pero regresó gracias a ustedes, es una buena canción, gracias” y entonces “Paula” da inicio, y claro, todo mundo se desarma cantándola. Después viene “Polly”, también pedida por el mismo chico, que me mato el misterio porque se sabía toda la lista de rolas. “Andrómeda” siguió con el ambiente de nostalgia, seguida de “Panoramas” y “Cámara lenta”. Teniendo a mi apuntador a mis espaldas, supe que la siguiente era “Labios rotos”, Larregui tomó el micrófono y dijo “Con la siguiente canción nos despedimos, gracias a todos”, un sonido de desaprobación recorrió el público, “Labios rotos” dio inicio.  Al terminar la banda se va y las luces se apagan, un coro pidiendo “¡otra, otra!” comienza a escucharse, el tiempo transcurre y no hay movimiento, la clásica y fina llamada al señor de los ules no se hizo esperar  “uleeero, uleeero”. Las pantallas comienzan a proyectar una señal de estática y después de unos minutos Zoé regresa al escenario. León se acerca al micrófono y dice “Le tenemos un inmenso y eterno cariño a Tijuana, estamos contentos de estar aquí después de un buen rato, muchísimas gracias por venir y que lo sigan disfrutando” justo después de eso “Luna” comienza a escucharse. “Reptilectic” es la siguiente, “Soñé”  fue coreada por todos los Rockanlovers presentes, seguida de “No me destruyas”. Para finalizar la banda nos entregó “Love, love, love”, aunque yo diría que fue algo más bien reciproco, because we send love back to them too. Zoé se despedía y la noche terminaba a las 12:20 a.m. con los pies adoloridos pero el oído satisfecho.

Fotos: Laura Rodríguez (@lauraenlaluna)


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Última actualización el Lunes 31 de Marzo de 2014 12:04
 
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