Tijuana Eventos

Dom05282017

Última actualización06:14:52

Viviendo la Tijuana de unos pocos Correo electrónico
Escrito por Isabel Delgadillo, Lunes 19 de Septiembre de 2016 16:20   

OH-ESTUDIO

Era sábado. Un bello sábado. Y era bello, bellísimo, porque flojeaba en casa. La pereza es un lujo, para tiempos globalizados como estos. La fluidez, lo instantáneo, lo efímero, es lo de hoy. Uno debe hacer lo que sea, aunque dure un segundo. Hacer nada no es una opción, pero para mí lo fue. Cuando se decide mandar a la chingada “Paciana” los deberes sociales, laborales y demás, uno se convierte en una especie de rebelde. No por no hacer nada, sino por aprovechar esa pausa para pensar que hacer. Es por eso que los conspiradores siempre deben aparentar que no hacen nada.

Así estaba yo. Reflexionando sobre mis estupideces presentes y futuras con la almohada. Esa que me ignora cada noche, cuando lloró, cojo, me enfermo, me río y vuelvo a llorar. Somos de esa clase de amigos que “se forjan por la cercanía”, parafraseando al tierno Palahniuk. Esa clase de amigos, que ya no te quieren tan cerca y que te dicen “Lárgate”, mientras te masturbas, no por deseo sino por aburrimiento. No quería que mi placer naciera de la ansiedad de sólo ver el techo cuarteado, así que tan poco lo hice.

Aburrida. El “no hacer nada”, no lo había elegido yo. Uno nunca elige los momentos de tedio, en los que da terror pensar. Somos inexpertos en eso de la libertad de decisión. Es más fácil no pensar tanto y andar automatizado  por la vida. Cuando se está libre, se debe dormir, pero no iba a hacer tal cosa. Me rehusaba a ser vencida por el sistema, así que decidí ir al tópico de los rechazados y me fui a valer madre sin razón.

Uno no debe andar por ahí sin quehacer. Eso está en la lista de lo incorrecto, como también lo  está: caminar por las calles apestadas a orina; beber en la barra de un bar, viendo a los gringos y a los vagabundos compartir el momento y el dólar; salir a contemplar esas contradicciones sociales que le dan origen al arte; encontrar anfiteatros detrás del palacio de gobierno, para escuchar el Jazzecito pichado por el pequeño Rhon; notar que sólo una pequeñísima parte de la población, pudo disfrutar de esa deliciosa fusión musical que presentan “Angel Peralta Project”, “Entre desiertos” y “Troker”, pero sobre todo queda prohibidísimo escribir sobre lo sucedido en la ciudad.

Si, amigos. Esta sumamente prohíbo percatarse, que el evento no tuvo demasiada difusión y que el público era la misma gente, que suele presentarse en exposiciones, conciertos, recitales y demás. Todos parecían tener un mismo rostro y las bandas no salieron de su zona de confort. Claro, no fue culpa de ellos. Fue culpa de la poca difusión y de ese anfiteatro tan romántico, que semejaba una especie de triangulo de las bermudas.

No me malentiendan. Fue muy divertido salir de la cama para accionar, para perderme y encontrarme en una ciudad con eterna crisis de identidad, pero que no carece de personalidad. Fue encantador conocer a estas bandas jaliscienses con propuestas frescas, con pasión por la música y con ganas de provocar y de cambiar algo en ellos, en el otro y en todos. Sin duda, son bandas que espero con gustosa por volver a ver.

Las ideas nacen a partir de otras ideas y eso nos brinda la oportunidad de inventarnos un mundo mejor, de ser inmortales. El arte es el vehículo principal para tal cosa, pero es un vehículo inexistente para la mayoría. Es imposible una transformación nacional, si se priva a ciertos sectores de la sociedad de conocer, disfrutar, extrañarse, vomitar, destruir o  construir las novedades artísticas que representan a su país.

Vivimos en la era de la información. No había pretexto para no convidar a todos a disfrutar de una linda velada, de vivir la esa Tijuana que venía manejado el cartel del evento. Yo era una colada en la fiesta, pero nadie lo noto. Como me dijo una chica ebria que conocí, por la necesidad de dar con el bendito recinto:”Tienes finta de jazzera y de que sabes donde es el festival”. “Mierda…Me hubiera puesto un vestido estilo voy a las pulgas”, pensaba mientras arribaba a ese lugar, al que muy pocos iban a llegar.

 

 


Share:Facebook!

 
Enterate sobre los anuncios de TjEventos