Entre 1991 y 1993 fue la primera vez que los Maldita Vecindad pisaron nuestras tierras, entre sus viajes a San Diego California, buscaban identificarse con músicos que les comprendieran tanto en sus inquietudes personales como su estilo musical, que para estos tiempos, era causante de disturbios por los tradicionalistas roqueros que se apoderaban de los medios con el tan famoso “rock en español”.











